Uninga.net - Red Universitaria
Dirección de correo electrónico
Contraseña
La asistencia al parto en la antigüedad. Artículo histórico
Puntos: 0
Visitas: 148



Antes de que la Organización Mundial de la Salud las defina como aquellas personas que luego de haber seguido un programa educativo de obstetricia, reconocido por el Estado, hayan terminado los estudios con las calificaciones necesarias para poder ejercer la práctica de la obstetricia, y mucho antes, incluso, de que la OMS exista, las matronas ya se encargaban de asistir a las mujeres durante el embarazo, ganando su práctica diversos matices de acuerdo al contexto histórico.

Así, por ejemplo, en civilizaciones antiguas poseían el carácter mágico vinculado a toda la medicina de la época. En la Mesopotamia, el tinte era más bien religioso, y se creía que las matronas estaban inspiradas por la diosa del nacimiento, Inanna, y su rol era el de sacerdotisas encargadas de velar por la salud. El mismo papel jugaban en la Grecia antigua, sólo que allí invocaban a la diosa Artemisa, y su ‘instrumental quirúrgico’ consistía en cantos, masajes y diversos ungüentos. 

No por nada Sócrates bautizó a la mayéutica con ese nombre, cuya etimología está vinculada con el parir ideas, concepto que se explicita en su obra, donde refiere de forma directa a las matronas y su arte de conducir el parto y hacer nacer. Fue necesaria la llegada de la filosofía aristotélica para que se le reste importancia al rol de la mujer en el proceso reproductivo. 

En el siglo II d.C., para que una matrona sea considerada de calidad debía fundir en ella características diversas, tales como inteligencia, cultura amplia, sentidos atentos que la ayuden a efectuar de modo eficiente su labor y buena memoria. Se esperaba que tuviese una actitud comprensiva y manos suaves para contribuir a la comodidad de la madre. Pero en ese entonces, tal rejunte de características, sumado a que también se valoraba que fuesen de la nobleza, no era muy frecuente, lo cual llevó a una división entre aquellas matronas que conocían la técnica, las que ampliaban su conocimiento mediante diversas lecturas, y otras que eran sólidas profesionales. 

Era una creencia común que el parto sería más sencillo si la mujer estaba sentada. La matrona se colocaba frente a la madre y, entre indicaciones sobre cómo debía respirar y empujar durante las contracciones, iba sacando al niño. Luego lo envolvía en telas, cortaba el cordón umbilical y lo limpiaban. Era usual que los bebés sean salpicados con sal fina molida para secar los residuos. Después de evaluar las posibilidades de supervivencia del niño, si encontraban alguna deformidad congénita o creían que no era fuerte y sano, recomendaban abandonarlo al aire libre. 



historia + medicina + obstetricia + matronato

Compartilo en
Datos del Artículo
Apuntes
Fecha: 25/05/2011 12:12
Puntuar:Registrate!
Imagen de Usuario
Autor: Anónimo
Cantidad de Artículos: No Disponible
Puntaje:
Comentarios
Cargando..