Los recientes casos de sarampión han puesto en acción la maquinaria de prevención del Estado Nacional para bloquear la transmisión y evitar que el virus vuelva a circular en el país. El Alerta Epidemiológico Nº7 emitido por el Ministerio de Salud de la Nación, del 22 de agosto de 2010, anuncia la aparición de 2 casos confirmados aparentemente importados.
El Sarampión causaba gran morbimortalidad en el país hasta 1972, año en que se introdujo la vacuna antisarampionosa. A partir de ese momento los casos comenzaron a declinar hasta el año 2000, desde el cual no se ha vuelto a denunciar ningún caso autóctono en nuestro país. En el 2002 finalmente se logró la erradicación del virus endémico en la Región de las Américas, con algunos casos importados registrados en Brasil y Venezuela. En la Argentina recién en el 2009 se confirmaron 3 casos importados. Es por esto que se ha lanzado un alerta nacional con respecto al Sarampión, ya que se encuentra en vías de erradicación en el continente americano.
Se denunciaron el 6 de agosto tres casos sospechosos que fueron confirmados el 18 de agosto en los Laboratorios Nacionales de Referencia. De la investigación de los contactos surgió un nuevo caso sospechoso, familiar de uno de los casos confirmados. En base a esto, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda intensificar la búsqueda de ‘EFE’: Enfermedades Febriles Exantemáticas. Todo paciente con fiebre >38ºC, exantema o enantema, o en el cual los profesionales de la salud sospechen sarampión serán considerados ‘caso sospechoso’. Los casos confirmados serán aquellos que se certifiquen por alguno de los laboratorios de la Red de Enfermedades Exantemáticas.
A nivel asistencial, y ante un caso sospechoso, se debe iniciar la búsqueda activa de casos entre los contactos familiares e institucionales, y revisar el estado de vacunación de los mismos. Además se debe iniciar la vacunación de bloqueo, que debe completarse en las primeras 48 a 72 horas, sin necesidad de haber recibido confirmación de laboratorio. Además se debe mantener en estricto aislamiento respiratorio al paciente. En forma subsiguiente se debe denunciar el caso sospechoso y pasar a recolectar las muestras biológicas apropiadas según se consigna en el Anexo del Alerta Nº7.[ii]
El agente etiológico es un paramyxovirus del género morbilivirus que se transmite de persona a persona por vía aérea. Su reservorio único es el ser humano. La incubación es de aproximadamente 10 días. Al cuarto día del período de estado aparece el exantema morbiliforme con el ‘triple catarro’ (nasal, conjuntival y bronquial), siempre acompañado por fiebre. No existe tratamiento específico para el sarampión, por lo que es crucial su prevención. Los casos sospechosos deben ser aislados en forma estricta si se decide su internación. En los casos ambulatorios, los afectados no deben salir de la casa durante una semana a partir de la aparición del exantema.
La evolución de los casos se puede seguir en forma aproximada en la prensa: el 20 de agosto se confirmaban los primeros 3 casos en Zona Norte del Conurbano Bonaerense, y se agregaba un caso sospechoso que dejaba pocas dudas en relación epidemiológica a los confirmados.[iii] El 21 ya se lo consideró un caso confirmado por Página/12.[iv] El 22 se sumó un caso sospechoso en La Matanza, de un niño sin relación epidemiológica a los primeros, además de la notificación de dos casos en Brasil en personas que habían estado en Buenos Aires.[v] Finalmente, el día de ayer, 31, se adicionaron tres casos sospechosos más: dos en la provincia de San Juan, importados aparentemente de Venezuela, y uno en La Rioja, de una joven que había participado recientemente de una feria internacional en la provincia de Córdoba.[vi] Es difícil extrapolar alguna conclusión a partir de estos datos, pero es muy probable que el virus se halle en circulación en algunas zonas del país, y por ello se deben extremar las medidas.
La Sociedad Argentina de Pediatría se ha hecho eco de las recomendaciones del Ministerio de Salud con respecto a la vacunación: deben vacunarse todos los niños de entre 13 meses y 15 años de edad que no hayan recibido al menos dos dosis de la vacuna triple viral (antisarampionosa, antirrubeólica y antipaperas). Deben vacunarse además las personas deentre 15 y 60 años de edad que no se hayan vacunado en alguna de las campañas de vacunación contra la rubeola (que incluía la vacuna antisarampionosa) en los últimos 5 años. Mientras tanto, para los niños deentre 6 y 12 meses de edad se indica la vacuna en aquellos que residen en la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.[vii] También deberán vacunarse las personas que no se hayan vacunado y que no hayan padecido la enfermedad. La doble y triple viralestarían contraindicadas en la mujer embarazada debido al riesgo potencial de la exposición del feto a los virus vivos atenuados, según informa la CDC.[viii]
La erradicación de la circulación del virus del sarampión en la Región de las Américas es uno de los grandes logros de la medicina moderna, un logro que se dio gracias a la vacunación masiva de la población. Es una buena oportunidad para recordar la importancia de las vacunas en el caso de las enfermedades inmunoprevenibles. Crucial recordarlo, para que no se nos escape la tortuga.
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